Introducción
Saber cuándo plantar un bulbo es casi tan importante como elegir una buena variedad. Una plantación en el momento adecuado permite que las raíces se desarrollen con tranquilidad antes de la floración y ayuda a que las plantas crezcan más fuertes y sanas.
La buena noticia es que no necesitas memorizar fechas exactas. Conocer la época de plantación de cada especie y hacer pequeños ajustes según el clima de tu región suele ser suficiente para obtener muy buenos resultados.
Preparamos este calendario pensando en quienes cultivan bulbos en Chile. Encontrarás las fechas recomendadas para las principales especies y algunas consideraciones para cada región, porque las condiciones del norte no son las mismas que las del sur y eso también influye en el momento de plantar.
Resumen
En esta guía encontrarás:
- El calendario general de plantación de los principales bulbos.
- Recomendaciones para cada región de Chile.
- Consejos para adaptar las fechas según el clima de cada temporada.
- Errores frecuentes que conviene evitar.
- Enlaces a guías de cultivo de las distintas especies.
Errores comunes
- Plantar demasiado temprano porque llegaron los primeros días fríos.
- Esperar hasta que el invierno está muy avanzado para comenzar.
- Usar las mismas fechas para todo Chile.
- No considerar el drenaje del suelo durante la temporada de lluvias.
🌱 Consejo Jardinero del Gualato
Las fechas que encontrarás en este calendario son una excelente guía, pero la naturaleza no siempre sigue el calendario. Si el otoño viene adelantado o las temperaturas siguen siendo altas, vale la pena observar el clima de tu zona antes de plantar. Con el tiempo descubrirás que mirar el jardín suele ser tan útil como mirar el calendario.
¿Cuándo plantar cada tipo de bulbo?
Estas son las épocas de plantación que recomendamos para las principales especies de bulbos cultivadas en Chile.
🌷 Tulipanes
Mayo a agosto. Lo ideal es plantar cuando las temperaturas comienzan a bajar y el suelo ya perdió el calor del verano.
🌼 Narcisos
Mayo a agosto. Son bulbos muy resistentes y se adaptan bien a la mayor parte del país si se plantan durante este período.
🌸 Jacintos
Mayo a agosto. Prefieren el clima fresco del otoño e invierno para desarrollar raíces fuertes antes de la floración.
🌺 Fresias
Mayo a agosto. Se desarrollan mejor cuando se plantan durante los meses más frescos del año.
🌿 Anémonas
Mayo a agosto. Antes de plantar, es recomendable hidratar los cormos durante unas horas para favorecer un brote más uniforme. Un suelo bien drenado será clave para evitar problemas de pudrición.
🌺 Lilium
Julio a noviembre. A diferencia de otros bulbos, los lilium se plantan más avanzado el invierno y durante la primavera. Prefieren suelos fértiles, con buen drenaje y una humedad constante durante el crecimiento.
🌼 Gladiolos
Julio a diciembre. Su plantación puede escalonarse durante varios meses. De esta forma también podrás disfrutar una floración más prolongada en el jardín.
🌸 Amaryllis
Todo el año. Si se cultiva en maceta y cuenta con buenas condiciones de luz y temperatura, puede plantarse en cualquier época del año. El momento de la floración dependerá de la fecha de plantación y del ciclo del bulbo.
Recomendaciones por región
Las fechas del calendario son una excelente referencia para la mayor parte del país, pero cada región tiene características que conviene considerar antes de plantar. Estas recomendaciones te ayudarán a hacer pequeños ajustes según el clima de tu zona.
Región de Arica y Parinacota
En esta región puedes cultivar bulbos ornamentales sin problemas, pero como el invierno es mucho más suave que en gran parte de Chile, conviene esperar a que el calor del otoño realmente haya pasado antes de plantar tulipanes, narcisos, jacintos o anémonas.
Aunque el calendario marque el inicio de la temporada, si las temperaturas siguen altas es mejor esperar un par de semanas. Los bulbos comienzan formando raíces antes de brotar, y ese proceso ocurre mejor cuando la tierra ya está fresca. Si se plantan con el suelo todavía caliente, pueden demorar más en establecerse y la floración no siempre alcanza su mejor potencial.
Como las lluvias son escasas, el riego será clave durante todo el cultivo. Mantén la tierra ligeramente húmeda, evitando que se seque por completo, pero sin llegar a encharcar. Si cultivas en macetas, revisa la humedad con mayor frecuencia, ya que el sustrato pierde agua mucho más rápido.
Los lilium y los gladiolos se adaptan muy bien al clima de la región. Con un suelo de buen drenaje y riegos regulares, normalmente entregan excelentes resultados.
Región de Tarapacá
En Tarapacá también puedes cultivar una gran variedad de bulbos, pero es importante considerar que las condiciones cambian bastante entre la costa, la pampa y las zonas de mayor altura. En Iquique y otros sectores costeros el invierno es suave, mientras que hacia el interior las noches pueden ser mucho más frías.
Para plantar tulipanes, narcisos, jacintos o anémonas en la costa, conviene esperar hasta que las temperaturas del otoño hayan bajado de forma estable. Los bulbos necesitan desarrollar raíces antes de producir hojas y flores, y ese crecimiento ocurre mejor en una tierra fresca. Si el suelo todavía conserva demasiado calor, el enraizamiento puede ser más lento y la planta tendrá menos tiempo para establecerse antes de brotar.
Como las precipitaciones son muy escasas, no puedes depender de la lluvia para mantener la humedad. Riega de manera regular, procurando que el agua alcance la profundidad donde se encuentra el bulbo, pero espera a que la superficie comience a secarse antes de volver a regar. En macetas es especialmente importante usar un sustrato que conserve algo de humedad sin quedar saturado.
En sectores interiores o de mayor altura debes considerar las diferencias entre las temperaturas del día y la noche. Allí puede ser útil proteger las macetas de las heladas más intensas, mientras que en la costa conviene evitar lugares que reciban el sol fuerte de la tarde. Los lilium y gladiolos suelen adaptarse bien si cuentan con buena luz y un riego constante.
Región de Antofagasta
En la Región de Antofagasta los bulbos pueden crecer y florecer muy bien, pero necesitan un manejo más atento del agua. El clima es muy seco y las lluvias son poco frecuentes, aunque en la costa la humedad ambiental y las neblinas ayudan a moderar las temperaturas.
Si vas a plantar tulipanes, narcisos, jacintos o anémonas en Antofagasta, Mejillones, Tocopilla u otra localidad costera, espera a que el otoño esté realmente fresco. Durante las primeras semanas el bulbo utiliza sus reservas para producir raíces, y este proceso funciona mejor cuando la temperatura del suelo ha bajado. Plantar demasiado temprano puede hacer que el crecimiento inicial sea más lento o poco uniforme.
La tierra debe mantenerse ligeramente húmeda, pero no basta con mojar solo la superficie. Riega lentamente para que el agua llegue hasta las raíces y revisa la humedad antes de repetir el riego. Incorporar compost o materia orgánica bien descompuesta ayuda a que el suelo retenga agua por más tiempo, pero siempre debe existir un buen drenaje para evitar que el bulbo permanezca en contacto con agua acumulada.
En sectores interiores, donde el sol es más intenso y existe una mayor diferencia entre el día y la noche, una capa de mulch ayuda a conservar la humedad y a mantener una temperatura más estable alrededor de los bulbos. Los lilium y gladiolos se adaptan especialmente bien a la región cuando reciben riegos profundos y regulares durante su crecimiento.
Región de Atacama
Atacama marca una transición entre el clima extremadamente seco del norte y las condiciones algo más frescas del Norte Chico. Por eso, el momento adecuado para plantar puede variar entre la costa, los valles y los sectores interiores. En Copiapó o Vallenar, por ejemplo, el suelo puede conservar el calor durante varias semanas después de terminado el verano.
Antes de plantar tulipanes, narcisos, jacintos o anémonas, espera a que las noches estén más frescas y la tierra haya perdido parte del calor acumulado. Los bulbos necesitan formar un sistema de raíces antes de comenzar a brotar, y una temperatura moderada favorece ese proceso. Si se plantan demasiado temprano, pueden gastar parte de sus reservas sin alcanzar un buen establecimiento.
Como las lluvias son escasas e irregulares, tendrás que mantener la humedad mediante el riego. Procura hacerlo de forma profunda y espaciada, en lugar de aplicar pequeñas cantidades todos los días. Esto ayuda a que las raíces crezcan hacia las capas más profundas del suelo. Si la tierra es muy arenosa, agregar compost puede mejorar la retención de agua; si es pesada, será necesario favorecer el drenaje.
En la costa puedes aprovechar sectores con buena luz y temperaturas más moderadas, mientras que en los valles interiores conviene proteger el suelo del sol más intenso con una capa de mulch. Los lilium y gladiolos suelen dar muy buenos resultados en la región, siempre que no les falte agua durante la formación de tallos y botones florales.
Región de Coquimbo
La Región de Coquimbo ofrece muy buenas condiciones para cultivar bulbos ornamentales. Los inviernos suelen ser suaves y las lluvias son menos abundantes que en la zona central, por lo que el momento de la plantación y el riego tendrán un papel más importante en el éxito del cultivo.
Si vas a plantar tulipanes, narcisos, jacintos o anémonas, espera a que el calor del verano haya quedado atrás. Los bulbos comienzan desarrollando raíces antes de producir hojas y flores, y ese proceso ocurre mejor cuando la tierra ya está fresca. Plantarlos demasiado temprano puede retrasar el establecimiento y afectar el desarrollo de la planta durante la temporada.
Como las precipitaciones pueden ser escasas, no dejes que el suelo permanezca completamente seco durante el crecimiento. Mantén una humedad constante, siempre evitando los encharcamientos. Si cultivas en terrenos arenosos, incorporar compost ayudará a conservar mejor el agua disponible y favorecerá el desarrollo de las raíces.
Los lilium y gladiolos también se adaptan muy bien a la región. Con buena exposición al sol, un suelo bien drenado y riegos regulares, es normal obtener plantas vigorosas y floraciones abundantes.
Región de Valparaíso
Valparaíso es una de las mejores regiones de Chile para cultivar bulbos ornamentales. Sin embargo, el clima cambia bastante entre la costa y los valles interiores. Mientras las comunas costeras tienen temperaturas más estables, hacia el interior los inviernos son más fríos y se parecen mucho a los de la zona central.
Si vives cerca del mar, no es necesario adelantar la plantación. Espera a que el otoño se instale y el suelo pierda el calor acumulado del verano. Los bulbos necesitan formar raíces antes de brotar y ese desarrollo es más eficiente cuando la temperatura del suelo comienza a bajar de forma natural.
En los sectores interiores normalmente bastará con seguir el calendario de plantación. Si el invierno viene especialmente lluvioso, revisa que el agua escurra bien y no permanezca acumulada alrededor de los bulbos durante varios días. Un buen drenaje reduce considerablemente el riesgo de enfermedades y pudriciones.
Tulipanes, narcisos, jacintos, lilium y gladiolos suelen adaptarse muy bien a esta región. Con una buena preparación del suelo y respetando las fechas de plantación, es habitual obtener floraciones de excelente calidad.
Región Metropolitana
La Región Metropolitana es un muy buen lugar para cultivar bulbos. Como las estaciones están bien marcadas, normalmente basta con respetar la época de plantación para que tulipanes, narcisos, jacintos y muchas otras especies completen su ciclo sin problemas. No necesitas hacer grandes ajustes: la naturaleza suele llevar el ritmo correcto.
Una pregunta que recibimos todos los años es si conviene plantar apenas llegan los bulbos. Nuestra recomendación es esperar el momento indicado. Mientras la tierra todavía conserva el calor del verano, el bulbo permanece casi «en pausa». Cuando el suelo comienza a enfriarse de verdad, desarrolla sus raíces con mucha más facilidad y queda listo para crecer con fuerza apenas llegue la primavera.
Si tu jardín tiene un suelo pesado o muy arcilloso, aprovecha la plantación para incorporar compost o materia orgánica. No se trata de agregar fertilizante, sino de dejar la tierra más suelta para que las raíces puedan crecer cómodamente y el exceso de agua desaparezca después de una lluvia o un buen riego.
Muchas personas en Santiago cultivan bulbos en macetas y los resultados suelen ser excelentes. Solo procura elegir un recipiente con buen drenaje y un sustrato de calidad. Durante el invierno normalmente necesitarán muy poca agua, pero cuando comiencen a aparecer los primeros brotes será momento de aumentar poco a poco los riegos, acompañando el crecimiento de la planta.
Los lilium y gladiolos también se adaptan muy bien a la Región Metropolitana. Con varias horas de sol al día y riegos regulares durante la primavera, es habitual disfrutar una floración abundante y plantas que llenan de color el jardín, la terraza o incluso un balcón.
Región de O’Higgins
La Región de O’Higgins posee un clima muy favorable para el cultivo de bulbos y comparte muchas características con la zona central. Los inviernos entregan el frío que necesitan muchas especies para desarrollarse correctamente y las temperaturas primaverales favorecen una floración prolongada.
Lo más recomendable es respetar las fechas del calendario y evitar plantar cuando el suelo todavía conserva el calor del verano. Los bulbos comienzan formando raíces antes de brotar, por lo que una tierra fresca les permite establecerse mejor y aprovechar de manera más eficiente las reservas que almacenan en su interior.
En sectores donde el suelo es pesado o retiene mucha agua, conviene incorporar materia orgánica o plantar en canteros elevados. Las raíces necesitan oxígeno para crecer y un terreno con mal drenaje aumenta considerablemente el riesgo de pudrición durante el invierno.
Con una buena preparación del suelo y riegos moderados cuando sea necesario, tulipanes, narcisos, jacintos, lilium y gladiolos suelen ofrecer excelentes resultados en gran parte de la región.
Región del Maule
Si vives en la Región del Maule, tienes un clima que prácticamente fue hecho para cultivar bulbos. Los inviernos entregan el frío que necesitan especies como tulipanes, narcisos y jacintos, mientras que la primavera suele ofrecer temperaturas ideales para disfrutar una floración abundante y de larga duración.
Lo más importante es no apurarse con la plantación. Muchas veces los primeros días frescos del otoño dan ganas de salir al jardín, pero todavía queda calor acumulado en la tierra. Cuando el suelo comienza a enfriarse de verdad, el bulbo aprovecha ese momento para desarrollar sus raíces bajo tierra. Ese trabajo no se ve, pero es el que después permite que aparezcan tallos firmes y flores de buen tamaño durante la primavera.
En gran parte del Maule las lluvias del invierno ayudan a mantener la humedad del suelo, por lo que normalmente no será necesario regar con frecuencia. De hecho, es mucho más importante preocuparse de que el agua pueda escurrir bien. Si tu jardín tiene un suelo muy arcilloso o notas que después de una lluvia el terreno permanece embarrado durante varios días, incorporar compost antes de plantar ayudará a que las raíces se desarrollen mucho mejor.
Si vas a cultivar en macetas, procura usar un sustrato liviano y con buen drenaje. Es un pequeño detalle, pero hace una gran diferencia durante el invierno, cuando las lluvias pueden mantener el sustrato húmedo por varios días.
Los lilium y gladiolos también se adaptan muy bien al clima de la región. Cuando comiencen a crecer en primavera, agradecerán varias horas de sol y riegos regulares. Con esos cuidados, el Maule suele regalar algunas de las floraciones más bonitas de Chile.
Región de Ñuble
Ñuble tiene un clima que les encanta a muchos bulbos. Los inviernos son lo suficientemente fríos para que especies como tulipanes, jacintos y narcisos completen su ciclo de forma natural y entreguen floraciones muy bonitas durante la primavera.
Aunque algunos otoños comienzan con días bastante agradables, lo mejor es no apurarse. Los bulbos «despiertan» bajo tierra mucho antes de que aparezcan los primeros brotes. Durante esas primeras semanas están formando raíces y preparándose para toda la temporada. Si la tierra todavía está caliente, ese proceso suele ser más lento.
En Ñuble muchas veces la lluvia hace casi todo el trabajo. Antes de sacar la manguera, revisa cómo está la humedad del suelo. Es mucho más común perder un bulbo por exceso de agua que por falta de riego durante el invierno. Si el terreno permanece embarrado durante varios días, conviene mejorar el drenaje antes de plantar.
Si cultivas en sectores donde las heladas son frecuentes, una capa de hojas secas, corteza o mulch ayudará a mantener la temperatura del suelo más estable. Es un detalle sencillo, pero muchas veces marca la diferencia durante los días más fríos.
Región del Biobío
El Biobío ofrece excelentes condiciones para cultivar bulbos, pero hay una diferencia importante con otras regiones: aquí la lluvia suele ser mucho más abundante durante el invierno. Por eso, antes de pensar en el riego, vale la pena mirar cómo drena tu jardín.
Si después de una lluvia el agua desaparece rápidamente, no tendrás mayores problemas. En cambio, si se forman pozas o la tierra permanece muy húmeda durante varios días, es mejor corregir el suelo antes de plantar. Los bulbos necesitan humedad, pero no les gusta pasar semanas rodeados de agua.
Una de las soluciones más simples es incorporar compost para que la tierra quede más suelta y permita que el agua escurra con mayor facilidad. Si el terreno es muy pesado, incluso puede ser buena idea plantar en un cantero un poco más alto que el nivel del jardín. Ese pequeño cambio muchas veces evita problemas durante todo el invierno.
Con un suelo bien preparado, especies como tulipanes, narcisos, jacintos, lilium y gladiolos suelen crecer sin dificultad y ofrecer floraciones realmente espectaculares en esta región.
Región de La Araucanía
Si hay una región donde muchos bulbos se sienten como en casa, esa es La Araucanía. El invierno entrega el frío que necesitan para desarrollarse correctamente y la primavera suele ofrecer condiciones ideales para disfrutar de una floración abundante.
El desafío aquí no suele ser la temperatura, sino la cantidad de agua que cae durante el invierno. Muchas veces basta una lluvia intensa para que algunos jardines permanezcan húmedos durante varios días. Si eso ocurre donde vas a plantar, conviene preparar el terreno antes de enterrar los bulbos.
Un suelo suelto, con compost y buen drenaje permitirá que el exceso de agua salga con facilidad. Es una diferencia que muchas veces no se nota al momento de plantar, pero sí durante la primavera, cuando aparecen plantas más sanas, con tallos firmes y flores de mejor tamaño.
En esta región normalmente no hace falta hacer grandes esfuerzos para obtener buenos resultados. Si respetas la época de plantación y el agua puede escurrir sin problemas, el propio clima hará gran parte del trabajo y los bulbos responderán con una floración que difícilmente pasa desapercibida.
Región de Los Ríos
La Región de Los Ríos tiene un clima que favorece muchísimo el cultivo de bulbos. El frío del invierno ayuda a especies como tulipanes, narcisos y jacintos a completar su ciclo de forma natural, por lo que normalmente obtendrás muy buenos resultados respetando la época de plantación.
Lo que sí merece un poco más de atención es la humedad. Durante el invierno puede llover durante varios días seguidos y, si el agua no logra salir del suelo, el bulbo permanecerá demasiado tiempo mojado. Antes de plantar, revisa cómo drena tu jardín. Si después de una lluvia el terreno sigue embarrado al día siguiente, conviene mejorarlo incorporando compost o formando canteros ligeramente elevados.
Muchas personas piensan que mientras más agua reciban los bulbos, mejor crecerán. En realidad ocurre al revés. Cuando la tierra permanece constantemente saturada, las raíces dejan de desarrollarse con normalidad y aparecen con mayor facilidad los hongos. Un suelo húmedo es ideal; un suelo encharcado no.
Si plantas en macetas, procura que siempre tengan buenos orificios de drenaje y evita dejar platos con agua debajo durante el invierno. Con esas precauciones, el clima de Los Ríos hará gran parte del trabajo y tus bulbos responderán con una floración espectacular en primavera.
Región de Los Lagos
Si vives en la Región de Los Lagos, tienes un clima que suele dar muy buenos resultados con los bulbos. El invierno aporta el frío que necesitan especies como tulipanes, narcisos y jacintos para desarrollarse correctamente, así que normalmente no tendrás que hacer nada especial para que florezcan bien. Lo que sí merece un poco más de atención es la cantidad de lluvia que recibe la región durante buena parte del año.
Antes de plantar, vale la pena observar cómo se comporta tu jardín después de una lluvia fuerte. Si el agua desaparece en pocas horas, puedes plantar con tranquilidad. Pero si al día siguiente la tierra sigue embarrada o se forman pequeñas pozas, conviene mejorar el drenaje antes de enterrar los bulbos. Es un trabajo sencillo que puede marcar una gran diferencia unos meses después, cuando llegue la floración.
Una duda que nos hacen seguido es si tanta lluvia significa que los bulbos crecerán mejor. En realidad, necesitan humedad, pero también una tierra que pueda «respirar». Cuando el suelo permanece constantemente saturado, las raíces se desarrollan con más dificultad y es mucho más fácil que aparezcan hongos o que algunos bulbos comiencen a pudrirse antes de brotar. Por eso, un suelo que drena bien es mucho más importante que regar seguido.
Si cultivas en macetas, usa un sustrato suelto y asegúrate de que el agua pueda salir fácilmente por la base. Evita dejar platos con agua durante el invierno y ubica las macetas en un lugar donde reciban varias horas de sol cuando llegue la primavera. Ese cambio de estación hará que los bulbos comiencen a crecer con mucha energía.
Los lilium y gladiolos también se adaptan muy bien a la Región de Los Lagos. A medida que avanza la primavera y aparecen los primeros tallos, agradecerán un lugar luminoso y protegido de los vientos más fuertes. Con un suelo bien drenado y un poco de paciencia, el propio clima de la región hará gran parte del trabajo y te regalará una floración que realmente vale la pena esperar.
Región de Aysén
Si vives en Aysén, el frío no será un problema para la mayoría de los bulbos. De hecho, muchas especies necesitan pasar varias semanas con bajas temperaturas para florecer correctamente durante la primavera.
Lo que sí puede influir es que la temporada comienza un poco más tarde que en gran parte del país. Como el suelo demora más en templarse después del invierno, es normal que los primeros brotes aparezcan algunos días o incluso semanas después de lo que ocurre en la zona central. No significa que el bulbo tenga un problema; simplemente está siguiendo el ritmo natural del clima.
En sectores muy ventosos conviene buscar un lugar protegido, especialmente para lilium y gladiolos. Sus tallos pueden alcanzar bastante altura y una ráfaga fuerte justo antes de la floración puede quebrarlos con facilidad. Una cerca, un muro o un grupo de arbustos suele ser suficiente para disminuir ese efecto.
Si preparas bien el suelo y eliges un lugar soleado, Aysén puede regalar algunas de las floraciones más bonitas del país. La primavera es más corta, pero cuando llega, los bulbos aprovechan muy bien esas condiciones.
Región de Magallanes y de la Antártica Chilena
En Magallanes también es posible cultivar bulbos, aunque el clima obliga a tener un poco más de paciencia. Las bajas temperaturas hacen que el crecimiento sea más lento que en el resto de Chile, por lo que es completamente normal que las plantas broten y florezcan más tarde.
Lo más importante es elegir un lugar que reciba la mayor cantidad de sol posible. Cada hora de luz ayuda a que el bulbo acumule energía para desarrollar hojas, tallos y flores. Si además está protegido del viento, mucho mejor.
No te preocupes si comparas tu jardín con fotografías tomadas en otras regiones y ves que el crecimiento avanza más despacio. Los bulbos responden a la temperatura del suelo, no al calendario. En Magallanes simplemente necesitan más tiempo para completar su desarrollo, pero eso no significa que florezcan peor.
Una vez establecidas las plantas, el clima fresco ayuda a que las flores se mantengan abiertas durante más tiempo. Con un buen lugar de plantación y respetando el ritmo natural de la región, podrás disfrutar excelentes resultados incluso en el extremo sur de Chile.
¿Vives cerca de la costa o en la cordillera? Toma estas recomendaciones como una guía y adáptalas a tu clima local. En Chile las diferencias dentro de una misma región pueden ser muy grandes. En la costa, el mar suele mantener temperaturas más estables, por lo que el suelo demora un poco más en enfriarse y muchas veces conviene plantar unos días o semanas después. En cambio, hacia la cordillera el frío llega antes y las heladas son más frecuentes, por lo que normalmente podrás adelantar la plantación. Más que seguir una fecha exacta, observa tu jardín: cuando el calor del verano ya quedó atrás y la tierra comienza a sentirse fresca, es una buena señal para empezar a plantar.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si planto un poco antes o un poco después de la fecha recomendada?
No suele haber problemas. Las fechas del calendario son una guía y pueden ajustarse algunos días según el clima de cada temporada y las condiciones de tu jardín.
¿Debo plantar todos los bulbos a la misma profundidad?
No. La profundidad depende del tamaño de cada bulbo. Como regla general, se recomienda plantarlos a una profundidad equivalente a dos o tres veces su altura.
¿Puedo plantar distintas especies en la misma jardinera?
Sí. Solo procura que tengan necesidades similares de luz, riego y época de plantación para que puedan desarrollarse correctamente.
¿Qué hago si olvidé plantar mis bulbos en la fecha recomendada?
Mientras el bulbo se mantenga sano y firme, muchas veces aún es posible plantarlo. Es probable que la floración se retrase un poco, pero normalmente seguirá completando su ciclo.
¿Dónde puedo aprender más sobre cada especie?
En nuestro blog encontrarás guías de cultivo con recomendaciones específicas para tulipanes, narcisos, jacintos, lilium, gladiolos, amaryllis y muchas otras especies, además de consejos sobre fertilización, conservación de bulbos y preparación del sustrato.